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La vigilancia tecnológica y el activismo digital desafían el poder estatal

La vigilancia tecnológica y el activismo digital desafían el poder estatal

Las denuncias sobre el control gubernamental y la apropiación corporativa impulsan propuestas de resistencia sectorial.

Las discusiones en Bluesky bajo las etiquetas #technology y #tech evidencian un ambiente marcado por inquietudes sobre el poder de la tecnología, la vigilancia estatal y el papel de las grandes corporaciones, junto a una corriente de activismo digital y propuestas de cambio estructural. El día se caracteriza por una confrontación entre quienes denuncian abusos tecnológicos y quienes apuestan por la transparencia y la resiliencia en la industria.

Vigilancia estatal, corporaciones y erosión de derechos

La preocupación por el uso gubernamental de la tecnología para controlar y coaccionar a la ciudadanía se refleja intensamente en los debates actuales. Un ejemplo relevante es la denuncia sobre cómo el gobierno emplea herramientas avanzadas para rastrear y amedrentar a manifestantes, mencionando a empresas como Clearview AI, Mobile Fortify y Palantir en una imagen que simboliza el alcance de la vigilancia digital. La reacción de la comunidad destaca el paralelismo con sistemas autoritarios, y se profundiza en el historial de vigilancia estadounidense tras el 11-S, donde se compara el programa de la NSA con prácticas actuales mucho más invasivas.

"Esto es absolutamente escalofriante y, hasta ahora, silencio absoluto."- @judah-grunstein.bsky.social (683 puntos)

La crítica se extiende a la permisividad social ante el uso de estas tecnologías, señalando cómo las mismas herramientas se emplearon contra movimientos pro-palestina sin recibir el mismo nivel de rechazo. Se señala la complicidad política y social en la normalización de la vigilancia, reforzando el mensaje de que "el fascismo es fascismo sin importar su color". En este contexto, la publicación sobre el primer informe de transparencia de Bluesky aporta datos sobre el incremento de las solicitudes legales gubernamentales, subrayando la presión institucional sobre las plataformas digitales.

"La verdad es que muchos aceptaron todo esto mientras se dirigía contra la izquierda y el movimiento pro-palestina, simplemente porque Biden lo hacía."- @benotafraid.bsky.social (13 puntos)

Activismo digital, resistencia y el futuro del sector tecnológico

Las respuestas al dominio de las grandes corporaciones y el Estado sobre la tecnología se articulan en torno al activismo y la toma de control sectorial. Un análisis sobre la legalidad en la construcción de modelos de IA, como el caso en el que Google utiliza íntegramente el blog jurídico de un usuario como parte esencial de sus LLMs, cuestiona los límites entre innovación y apropiación, y despierta críticas sobre la ética corporativa. Simultáneamente, la necesidad de transparencia y rendición de cuentas se hace patente en la exposición de documentos oficiales, como la revelación sobre un supuesto hacker personal de Jeffrey Epstein citada por el Departamento de Justicia.

"La única forma de detener el fascismo tecnológico es tomar el control de la industria y la infraestructura tecnológica. Es TOTALMENTE posible."- @shanley.com (77 puntos)

La resistencia se ve reflejada en llamados a la acción colectiva, como la propuesta de nacionalizar y sindicalizar el sector tecnológico. Se advierte que los trabajadores del sector, aunque actualmente limitados por la seguridad laboral, están preparados para rebelarse y transformar el sistema. Estas reflexiones se entrelazan con debates sobre avances disruptivos, desde las promesas de la tecnología solar y la politización del discurso tecnológico, hasta la estrategia de Elon Musk de distraer la atención con proyectos de robots humanoides. Por último, el horizonte de la tecnología se dibuja también en clave especulativa y literaria, con narrativas de resiliencia ambiental y comunidades post-apocalípticas que inspiran nuevos imaginarios colectivos.

La excelencia editorial abarca todos los temas. - Marisol Ávila

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