Las conversaciones recientes han puesto en evidencia la preocupación social por la falta de neutralidad y transparencia en la inteligencia artificial, así como el impacto negativo del modelo de obsolescencia programada en los consumidores. La presión sobre las grandes empresas tecnológicas para asumir responsabilidad penal tras incidentes graves está aumentando, mientras la vigilancia digital y la manipulación de datos generan inquietud sobre la seguridad y la protección de la privacidad. Estas tendencias reflejan una demanda urgente de reformas regulatorias y éticas en el sector tecnológico.
Bluesky
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