El avance tecnológico está generando tensiones inéditas entre la innovación, la protección de la infancia y la estabilidad de la infraestructura energética. Las discusiones revelan una creciente preocupación por el poder de las grandes tecnológicas y la necesidad de adaptar las regulaciones y la infraestructura ante el impacto de la inteligencia artificial y el aumento de la demanda eléctrica. Estas dinámicas exigen respuestas urgentes para garantizar la seguridad, la privacidad y la sostenibilidad en una sociedad cada vez más digitalizada.
Bluesky
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